lunes, 28 de septiembre de 2020

Rule y la primera misión protestante de España


   La apertura  progresista iniciada en 1835, que culminó con la promulgación de la Constitución de 1837, propició la aparición de evangelizadores protestantes en España. Mientras en otras localidades de la península no se llegaba mucho más allá de distribuciones de las Sagradas Escrituras sin notas explicativas, inmediatamente reprimidas por las autoridades, el pastor metodista William Harris Rule fundaba en Cádiz la primera misión protestante de España.


WHILLIAM H. RULE

     

       Rule, nacido en 1802, se convirtió al metodismo con 20 años y decidió entonces estudiar para ser maestro de escuela y hacerse misionero. En marzo de 1826 fue enviado a Malta y en 1832 se le ordenó que pasase a Gibraltar, a donde se trasladó tras efectuar una visita previa. Con la ayuda de su esposa, el metodista abrió escuelas gratuítas de niños en Gibraltar   

     El misionero metodista estuvo visitando en 1833 varias localidades del sur de España. Más tarde, entre el 16 y el 18 de mayo de 1836, pasó por Cádiz para comprobar las posibilidades de predicar el Evangelio. Comprobó que en los doce últimos meses habían pasado por el puerto gaditano 253 buques ingleses y 79 norteamericanos, que habían transportado 2400 y 902 tripulantes respectivamente, los cuales permanecían en la ciudad entre dos y seis semanas. Añadiendo a ese número el de los protestantes extranjeros residentes, tanto en Cádiz, como en el Puerto de Santa María y Jerez, y teniendo en cuenta que “la única observancia religiosa era el rezo de oraciones y el sermón en el Consulado”, estimaba necesario que un misionero “pastorease el descuidado rebaño”.

     Aunque Rule había visitado Málaga y Granada, pensaba que “las puertas (...) no estaban tan claramente abiertas en ninguna de aquellas ciudades como en Cádiz”. Para lograr su objetivo se entrevistó con el gobernador, Pedro Urquinaona y Pardo, abogado liberal que en su opinión tenía fama de defensor de la libertad religiosa, y este no le puso ningún impedimento para que organizase una misión

     En principio, pretendía que el apostolado se dirigiera exclusivamente a los extranjeros, que “se estaban haciendo totalmente indiferentes a la religión y se habían acomodado gradualmente a la idolatría y costumbres inmorales del lugar”. Pero la cita sugiere que el clérigo veía el terreno moral en que se movían los gaditanos como propicio para ser abonado con una nueva fe. Tras su corta visita regresó a Gibraltar y envió un maestro a Cádiz, James Lyon, que comenzó su labor en 1837, abriendo una escuela y predicando todos los domingos a bordo de los barcos surtos en el puerto gaditano. Pero a los seis meses de su llegada, Lyon había aprendido castellano y  estaba preparado “para proceder más directamente en sus labores misionales”, extendiendo su predicación a los gaditanos. Los domingos acudía un número reducido de personas a los rezos  y algunos niños iban a la escuela a aprender a leer.

    La misión metodista de Cádiz fue, en palabras de Rule, “La primera organización de una institución protestante en España”. Era consciente de que este hecho no podía ser observado por los católicos con indiferencia: “Los clérigos murmuraron, amenazaron y no ahorraron esfuerzos para alarmar a los pocos que participaban en las reuniones”.

    Un cambio de gobernador trajo a Cádiz al conde de Clonard, mucho más conservador que Urquinaona, que ordenó el 28 de enero de 1838 el cierre de la escuela metodista. Una Real Orden negaba a Lyon la posibilidad de ejercer como maestro. Rule partió hacia Madrid el 14 de marzo para intentar arreglar la cuestión, consiguiendo, a través de las gestiones del embajador inglés, que el Gobierno suspendiese por el momento el cierre de la escuela.

EL CONDE DE CLONARD

    Rule conoció en la capital de España a George Borrow, que  el 30 de marzo envió una carta a la Sociedad Bíblica de Londres en la que describía al metodista como “un caballero que me ha interesado mucho, de cuyo celo, piedad y discreción me he formado la opinión más elevada”.

GEORGE BORROW

   Según Rule, entre los meses de abril de 1838 y  1839 la misión metodista conoció los momentos de mayor auge. Rule decía al respecto en sus memorias: “Mi misión había conseguido un extraordinario grado de aceptación entre los habitantes de Cádiz y la mayor parte de los miembros del Ayuntamiento declaró mostrarse muy favorable a mis procedimientos”. Pero lo cierto es que las dificultades no acabaron durante ese periodo. Una real orden fechada el 19 de mayo de 1838 prohibía la difusión de textos sagrados protestantes. Lyon había reanudado las clases en abril, pero a pesar de que lo había hecho de forma discreta en su domicilio particular, recibió la orden del gobernador para que cesara todas sus actividades. Lyon salió para Gibraltar el 27 de junio de 1838 y Rule decidió regresar a Cádiz, lo que hizo  el 20 de julio, instalándose su domicilio en la calle del Camino número 72. Abrió dos escuelas en la calle del Calvario número 144, colocando al frente, para no tener problemas con las autoridades, a dos maestros españoles, José María Pérez y Josefa Cordero.

     La opinión de Rule sobre la aceptación de su misión en Cádiz era excesivamente optimista. El Clero de la ciudad, encabezado por el obispo, la atacó duramente desde el púlpito y la autoridad municipal se mostró igualmente combativa contra el pastor. El 31 de marzo de 1839, el cuarto teniente de alcalde, Alsásua, publicó un artículo en el periódico El Tiempo, denunciando que la escuela y misión metodistas eran ilegales y peligrosas, y “anunciando una guerra religiosa”, si no se tomaban medidas. El 7 de abril de 1839 recibió Rule  del alcalde, Juan Pablo Gómez, la prohibición de mantener celebraciones religiosas. El 23 de abril de 1839 el Gobierno entregó a la legación británica en Madrid una comunicación en la que se decía que Rule había tratado de propagar sus doctrinas en Cádiz “con criminal tenacidad”. La reina confirmaba las medidas tomadas, para “evitar los males  que podrían resultar a España de permitir que los gérmenes de la discordia se introdujeran en el país”, e insistía en la necesidad de evitar que en el futuro se introdujeran en las escuelas “las doctrinas que esta secta fanática tan seriamente se esfuerza por esparcir”. El  19 de mayo de 1839 se prohibía la impresión, importación y venta de textos sagrados.

      A principios de 1840 hubo un último intento de reavivar la misión metodista de Cádiz. Rule volvió a enviar a James Lyon, que instalado en la calle del Puerto, comenzó a celebrar de nuevo reuniones, tanto entre los británicos como entre los gaditanos, y a impartir de nuevo clases, poniendo a cargo de la escuela a la maestra Antonia Rodríguez. Rule decidió volver a Cádiz para  visitar su “pequeño rebaño”, pero Alsásua entró en la casa expulsando a los reunidos. Detrás de su actuación estaba el obispo de Cádiz, fray Domingo de Silos, que informó al gobernador civil de que, enterado de que “se había introducido nuevamente en esta religiosa ciudad un predicador protestante de la secta de los metodistas, encargó al teniente de alcalde que averiguase la existencia de “semejante sectario” (Lyon). El gobernador ratificó los actos de Alsásua y se lo comunicó al obispo, esperando que los hechos servirían para aquietar su “piadoso ánimo (...) justamente alarmado con el tenaz empeño con que algunos fanáticos estrangeros (sic) intentan quebrantar la unidad religiosa de la católica nación española”. Cuando las autoridades de Cádiz iban a detener a Rule, este ya estaba de regreso en Gibraltar.


EL OBISPO DOMINGO DE SILOS

     La evangelización protestante en Cádiz quedó relativamente estancada después de la fracasada tentativa de Rule. Pero el pequeño núcleo establecido por el metodista no desapareció. Durante 1841 mantuvo correspondencia semanal con los disidentes gaditanos y realizó dos visitas a Cádiz

      Un hecho importante para los ingleses residentes en Cádiz se produjo en noviembre de 1842, cuando un nuevo obispo anglicano, George Tomlinson, llegó a Gibraltar. Entre el 10 y el 24 del mismo mes estuvo en Cádiz y aprovechó su visita para consagrar el nuevo cementerio. La ceremonia se efectuó en privado, pues así lo ordenaba la real orden que autorizaba el camposanto, que prohibía que se erigiese iglesia, capilla, o cualquier símbolo religioso. Decía la Gaceta Eclesiástica de la Iglesia de Inglaterra, sobre el nuevo cementerio: “Será un motivo de consuelo para los amigos de aquellos que puedan ser enterrados aquí -En Cádiz-, pensar que sus cuerpos descansarán en suelo consagrado, en vez de, cómo hasta ahora, ser arrojados en la playa en un hoyo bajo el nivel del mar”

    Habría que esperar a 1869 para ver de nuevo a los protestantes evangelizar con cierta tranquilidad en Cádiz. Aunque como veremos, su labor no resultaría nada fácil a pesar de la declaración de la libertad de Cultos: ni las autoridades, ni la generalidad de la población harían sencillo ser protestante en Cádiz. Pero esto es una cuestión que dejaré para otro momento.   



REFERENCIAS EMPLEADAS:

La Voz de la Religión, época cuarta, tomo III, Madrid, Imprenta de la calle del Humilladero, 1840, pp. 49-50.
The Ecclesiastical Gazette. Or monthly register of the affairs of the Church of England, and of its religious societies and institutions, from July 1842 to June 1843, Vol. V, London, Charles Cox, 1843.
BODDAERT, N., “Una presencia tolerada en el Cádiz del siglo XVIII: Los protestantes extranjeros”, en Cuadernos de Ilustración y Romanticismo, 1 (1991), pp. 37-54.
BUSTOS RODRIGUEZ, M., Cádiz en el sistema atlántico. La ciudad, sus comerciantes y la actividad mercantil (1650-1830), Cádiz y Madrid, Servicio de publicaciones de la Universidad de Cádiz y Sílex, 2005, pp. 106-115
GIMÉNEZ, A., “La escuela metodista de Cádiz”, en Anales de la Universidad de Cádiz, 2 (1985).
KING SHORTER, C., George Borrow and his circle, Boston and New York, Houghton Mifflin Company, sin fecha.
MORGADO  GARCÍA, A.,  La Diócesis de Cádiz de Trento a la desamortización, Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2008.
QUERO MORENO, J. M.,  El Protestantismo en la renovación del sistema educativo de España. Tesis doctoral dirigida por Juan Bautista Vilar, Madrid, Universidad Complutense, Facultad de Filología, 2008.
RULE, W. H., Memoir of a mission to Gibraltar and Spain. London, John Mason, 1842, pp. 191-348.
VILAR, J, B., Intolerancia y libertad religiosa en la España Contemporánea. Los orígenes del protestantismo español actual, Madrid, Istmo, 1994.


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